Entrevista a Iñaki Zuloaga

Son muchas las entrevistas a Masones que se pueden encontrar en los medios, tanto en papel como digitales. Pero son pocas las que se salen de los tópicos.

En esta, publicada en la revista Stylo, suplemento bimestral del Diario de Noticias de Gipuzkoa, en el mes de marzo, el Hermano Iñaki Zuloaga, actual Venerable Maestro de la R.·.L.·. Altuna de Donostia, nos habla de… Leerlo vosotros mismos.

Por cierto, estaba dirigida a profanos y así se adornó. En las fotos que se le hicieron, una de ellas portada, no salió ni un mandil, ni un collar, ni un guante…

IÑAKI ZULOAGA, EMPRESARIO, JELTZALE Y MASÓN


“La masonería tiene una dimensión sobre el ser
tremenda, trabaja por su mejora material,
intelectual y moral”

De ella sabemos más bien poco. Siempre ha estado rodeada de misterio y secretismo. La masonería es uno de esos enigmas que despiertan la curiosidad de cualquiera. Incluida la de quien escribe estas líneas. Las ganas de conocer la verdad, de descubrir qué hay de mito y qué de realidad en todo este asunto, nos han llevado a conocer a este eibarrés, Iñaki Zuloaga, que lo tiene todo para ocupar estas cinco páginas (una más de lo normal): es empresario, militante del PNV y masón. Preste atención, nada de lo que lea aquí le dejará indiferente.

Texto: Ane Muñoz / Fotos. Esti Veintemillas

Convénzame de que la masonería no es un anacronismo.

Una cosa anacrónica es una cosa que está fuera de su tiempo, ¿verdad? Bueno, pues yo creo que el perseguir el perfeccionamiento de una persona nunca está fuera de tiempo. Estaba de actualidad hace 300 años, cuando empezó la masonería, y creo que todavía lo va a estar más en el futuro. Porque estamos asistiendo al nacimiento de una era tecnológica y la tecnología es muy fría; realmente despoja a las personas de muchas cosas: de las relaciones, de los entornos… Y así, el ser humano se va a sentir en el futuro todavía más solo. Con lo cual, esta metáfora que plantea la masonería creo que va a ser mucho más actual en el futuro de lo que es en el presente y de lo que fue en el pasado.

Hábleme de la masonería en Euskadi.

La masonería en Euskadi, y en todo el Estado, ha sido siempre débil. Ha estado muy perseguida, fue utilizada de manera propagandística por el régimen anterior, echando sobre ella muchísima basura y por eso, ha sido considerada como algo funesto en el Estado, y en Euskadi todavía un poco más. Porque la masonería ha sido siempre una proposición de liberalismo, su divisa es “Libertad, igualdad y fraternidad”, un lema que después adoptaron las revoluciones liberales del siglo XIX. Y por tanto, al asociarse aún Euskadi a la causa del Carlismo, el daño ha sido aún mayor. Porque el Carlismo y la masonería son antagónicos, precisamente porque la masonería está por la libertad y contra los absolutismos. Así que el daño aquí ha sido mayor. Luego, después de la restauración democrática del año 77, la masonería empezó tímidamente a reconstruirse, sobre todo ya a finales de los años 80 y hoy por hoy, hay una pequeña realidad tangible de logias en todas las capitales de Euskadi, pero todavía es un fenómeno incipiente.

Concretando más: cómo encaja la masonería en el PNV.

La masonería no tiene problemas de credo político. Bueno, está reñida con los fascismos, los totalitarismos o las ideas políticas que niegan la libertad. Pero en general, con todas las ideas políticas que nacen del liberalismo, de la pluralidad de los partidos, de los estados democráticos y de los imperios de la ley, la masonería no tiene absolutamente ningún problema. De hecho, en nuestra logia hay gente de exactamente todo el arco político, y cuando digo “de todo” es “de todo”. La masonería no se mete con esas cosas, lo que sí pide es que la gente que esté dentro respete la libertad.

Responda a la opinión de Franco sobre el contubernio judeo-masónico-comunista.

El tema del contubernio o de la trama satánica de la masonería que utilizó Franco, ya se ha demostrado históricamente que es completamente falsa. Uno de los jesuitas que mejor conoce la masonería, José Antonio Ferrer Benimeli, de la Cátedra de Masonería de la Universidad de Zaragoza, lo explica en su libro “Del satanismo al escándalo de la logia P2”. Ahí cuenta cómo se gestó el problema de la leyenda satánica de la masonería, que viene nada menos que de la III. República francesa. El Gobierno de la III. República era íntegramente masón y fueron los que instauraron la enseñanza laica en Francia, cosa que no gustó nada a la Iglesia Católica, que hasta entonces ostentaba ese monopolio. En ese contexto de guerra Iglesia-Masonería por la educación, aparece un individuo: Léo Taxil, que hoy sería un magnate de la mass media, porque que era capaz de vender periódicos con temas escandalosos. Pues bien, Léo Taxil fue primero masón y después acudió al Papa León XIII para hacerse perdonar y puso su pluma su servicio. Así que empezó a escribir una serie de relatos en su periódico sobre la abuela del anticristo, su relación con la masonería y todo eso causó un furor tremendo. Aunque luego, en una rueda de prensa lo desmintió todo y fue un verdadero escándalo. Y todo esto fue lo que Franco utilizó para atacar a la masonería por un motivo: porque la masonería tuvo un enorme poder político en la República. Hubo 10 presidentes masones desde la revolución de 1868, “La Gloriosa”, hasta la II. República. Azaña, Martinez Barrio, Segismundo Moret, Sagasta, Prim… Todos ellos fueron masones y por tanto liberales, y crearon gobiernos liberales. Así que la masonería era para los reaccionarios el enemigo, porque los masones eran reductos de libertad que se oponían al fascismo y al autoritarismo.

Explique cómo nace esa relación entre la masonería y el liberalismo.

Ya he comentado antes que el trilema de la masonería es “Libertad, igualdad y fraternidad” y que fue tomado por las revoluciones liberales. Sin embargo, la gente cree erróneamente que la primera revolución liberal fue la francesa, y no es así. La primera revolución del mundo fue la americana, en la que se creó la primera república democrática: la Republica Federal de los Estados Unidos de América. Y en ella todos son masones: Washington, John Adams, Benjamin Franklin, la mitad de los que firman la declaración de la independencia, los que realizaron la famosa acción del tea party… Todos ellos eran masones. Ese fue un tiempo fascinante. Yo personalmente escribí una novela que se titula “Los hijos del Gran Arquitecto” y que narra toda esa lucha por la libertad. No nos olvidemos que los seres humanos durante 5000 años o más estuvieron dominados, o bien por las élites nobiliarias o por las eclesiástica, y que el pueblo jamás tuvo nada que hacer. Y de repente, con las revoluciones liberales, el pueblo dice: “el poder es nuestro”. Y lo ejerce a través del sufragio universal y del parlamentarismo. Y de ahí nacen los estados modernos y los imperios de la ley. Y ese es el fantástico legado de la primera revolución liberal y el primera estado liberal: La República Federal de los Estados Unidos.

Vaya con Estados Unidos…

Es una historia fascinante, y de hecho si escarbas un poquito verás hasta qué punto la masonería inspiró la revolución liberal. Washington por ejemplo es una ciudad diseñada completamente con formas simbólicas masónicas. El propio billete de un dólar está plagado de símbolos masónicos. Hasta en la serie “Los Simpson” puedes escuchar como algún personaje le dice a otro “No, no viene, está en la logia”. En Estados Unidos la pertenencia a la masonería ni se menciona, para ellos es algo normal, forma parte de su cultura porque desde el inicio, el estado democrático, fue inspirado por los masones. Fue el primer experimento político del liberalismo inspirado por el trilema de los masones. Hoy ya hablaríamos de otra cosa. Hoy tira por otros caminos, pero así fue el 4 de julio de 1776, cuando se declaró su independencia.

¿Cómo y por qué entró usted dentro de la masonería?

Yo entré por muchas razones, pero sobre todo, y voy a ser sincero, porque tenía una curiosidad tremenda. “Qué harán estos tíos, que son el perejil de todas las salsas; la Iglesia les tiene medio excomulgados, Franco dice que son nosequé, otros que son los amigos de Lucifer, otro que manejan el mundo…”, pensaba. Era una inquietud que tuve de siempre, pero no conseguía contactar con ellos, no había manera. No es como ahora, que tenemos páginas webs en cinco idiomas a las que cualquier persona puede acceder. En los años 80 no conseguí establecer contacto, pero a principios de los 90 pasó algo. Estaba cenando con un amigo, concretamente en Orio, y hablando, charlando de las ideas, salió el tema de la masonería y yo le transmití mi gran interés en conocerla. Y de pronto, me dijo: “Pues si quieres, yo te pongo en contacto”. ¡Concho! Me dio hasta una sacudida. Y fue así como entré en contacto con la logia Manuel Iradier, en Álava, donde me inicié el mismo día de mi cumpleaños biológico. Porque, como sabrás, la masonería tiene una vertiente iniciática: te inicias en un camino diferente para recorrer la vida.

Y esa es la otra dimensión de la masonería, la personal.

La masonería tiene una dimensión sobre el ser tremenda. La metáfora masónica al respecto es además bellísima: somos piedras brutas que sometidas a las herramientas de los masones, de los canteros, se pueden convertir en piedras cúbicas con las que crear la catedral de la humanidad, una humanidad mejor. De ahí viene toda la simbología de la escuadra, el compás… La masonería siempre trabaja por la mejora material, intelectual y moral del ser humano. Y a través de ese simbolismo, de las herramientas que se te van dando, vas trabajando diferentes partes de ti mismo, vas mejorando personalmente. Porque el objetivo es mejorarse a uno mismo para transmitírselo a la sociedad. Y luego, otra cosa fundamental de la masonería, es que no tiene metas, simplemente busca la forma de ir recorriendo y recorriendo el camino.

Hablemos ahora de la logia Altuna 52.

Altuna 52Dentro de la Gran Logia Simbólica, en Euskadi sólo estaba la logia Manuel Iradier. Así que empezamos trabajando ahí y poco a poco, nos fuimos juntando cada vez más gente de Gipuzkoa. Y un día, a finales de los años 90, decidimos poner en marcha una logia en Donostia. Investigamos el pasado de la masonería donostiarra y encontramos una logia fascinante, de la República, que se llamaba Altuna 15, cuya sede estaba en el sótano de una villa de Miraconcha que aún existe: Villa Evangélica. Su fundador fue un pastor anglicano, Elías Marques, y los miembros de la logia era gente muy curiosa: muchos alemanes que vivían en Donostia y que crearon aquí grandes industrias, el director del Observatorio de Igeldo… En fin, gente muy curiosa. Así que decidimos que en vez de crear una logia nueva, lo que haríamos sería tratar de rescatar la memoria de ésta, que fue cerrada violentamente por las tropas de franco en 1936. Todos sus miembros tuvieron que huir, muchos fueron detenidos, algunos condenados a muerte, otros a realizar trabajosos forzosos y algunos consiguieron exiliarse. Así que nuestra labor es recuperar la memoria de esta logia, indagar quiénes fueron sus miembros, contactar con sus familiares y recuperar toda la información que se pueda. De ahí el nombre que escogimos: Altuna 52. Y estamos ya descubriendo cosas espectaculares, muy emocionantes, sobre la vida de algunas de esas personas que lograron escapar. Hemos conseguido contactar incluso con familiares, y eso proporciona una emoción enorme. Porque con esta gente el franquismo se pasó muchísimo.

O sea, es la recuperación de la memoria histórica.

Yo personalmente soy un gran trabajador de la memoria histórica, también dentro de mi partido. No se le puede dejar a la gente olvidada de esta manera, sepultada por cantidad de basura propagandística. Y ahora mismo se tiende a decir que fueron cosas de la guerra, pero eso es una mentira enorme. La guerra fue la guerra, pero la brutal represión de Franco, no lo fue. La guerra termina en el año 1939, y sin embargo la ley bajo la cual Franco asesinó a tanta gente es una ley de septiembre de 1940 denominada “Ley de represión de la masonería y el comunismo”. Y esa es la ley de la venganza, con la que se acabó con la vida de miles y miles de personas, ya acabada la guerra. No hay ninguna magnanimidad por parte del vencedor.

¿Qué pinta la finalidad de la masonería con los ritos que todavía mantienen?

El rito es un aspecto esencial, nos señala el modo de hacer y de decir las cosas y mantiene el orden de nuestros procesos. Es un manual de procedimientos en nuestras reuniones y por tanto, un elemento congregador y que reordena la actividad del taller. Nosotros a la logia le llamamos al taller porque ahí vamos a trabajar. El rito además contiene el simbolismo asociado al método y nos proporciona el conjunto de elementos que nos inducen a la reflexión. Ese es el valor de los rituales. No tiene otro fin. Pero es importante.

¿Y como son esos ritos? ¿Se puede contar?

Mira, te voy a decir una cosa. Antes te arriesgabas a que te echasen si decías algo, pero ahora está más relajado, porque seguramente en Internet puedes encontrar todos los ritos. Nosotros practicamos un rito, hay cientos de ellos, y el nuestro es el escocés antiguo y aceptado. ¿Se puede contar cómo es? Bueno, los ritos constan de una apertura en la que se recuerdan los principios fundamentales de nuestra simbología. Empezamos con el oriente, el más importante, porque es desde donde nace la luz y nosotros somos hijos de la ilustración. Por tanto, la luz es importantísima en el rito y ahí es donde se sienta el venerable maestro. Después se recrea la simbología de la logia, vamos entrando en el ambiente masónico y una vez abierta, entramos en el periodo de los trabajos, en los que tratamos primero los asuntos de familia y después los trabajos de arquitectura, donde la gente lee las planchas, o las reflexiones asignadas, de forma muy ritualizada. Por eso la masonería es muy formativa. Tú por ejemplo jamás verás a un masón discutiendo como uno de estos que sale en Telecinco. Se aprende a seguir un orden, a respetar a los demás y por último a expresarte ante tus “hermanos”. Y someterte a sus preguntas. Pasado ese tronco central de trabajo, viene la clausura, donde vamos cerrando los símbolos y nos vamos despidiendo de ellos. Eso es el ritual, el nuestro. Pero hay otros rituales muy curiosos, como el de Memphis Misraim, que tiene un simbolismo egipcio abrumador.

¿Se hacen en euskera?

Este es otro de los aspectos fundamentales de Altuna 52. Tras el divorcio Carlismo masonería, parece que la masonería asociada al liberalismo estaba completamente reñida con el euskera y era verdad. En ninguna de estas logias se ha hablado nunca euskera y en general no era gente del extracto euskaldun. Esto cambió completamente en Altuna 52 y precisamente hemos querido saltar esa brecha histórica. Hace cuatros años, en el décimo Aniversario de la logia, hicimos la primera tenida que se ha hecho en la historia íntegramente en euskera, con todos los manuales, los rituales, los intervinientes, íntegramente en euskera. La gente se emocionó mucho porque realmente sentimos que dábamos ese salto donde se acaba esa especie de enemistad entre el euskera, y esta forma de entender la vida que es la masonería. Hoy tenemos el manual escrito en las tres lenguas que se hablan en Euskal Herria: euskera, francés y castellano.

Como puede usted ver, yo soy una mujer, ¿podría entrar en la masonería?

Tú podrías ser parte de algunas logias. Nuestro gran conflicto con la masonería regular es que no entendemos cómo se puede dejar al 50% de la humanidad fuera de algo que invoca la fraternidad y la igualdad. Ellos apelan a la tradición. Y a mi esta cosa que tiene el ser humano con la tradición, me choca. Pero, ¡ojo! que aquí al lado tenemos lo del Alarde de Irun. No hay que ir muy lejos para encontrarse con estas interpretaciones dogmáticas de la tradición. En la masonería hay gente que piensa así: que tradicionalmente la mujer no estuvo porque era un mueble, y aunque ahora ya no lo sea, no le dejan entrar. Bien, ¿contra eso qué puedes hacer? Pues practicar una masonería diferente, que es lo que hacemos nosotros. Nosotros practicamos lo que se llama la triple opción: masculina, femenina o mixta. Y bueno, no tenemos ningún problema. Y no sé, creo que tarde o temprano, alguien se pondrá las pilas con esto entre los que no permiten. Es un anacronismo tremendo

La masonería ha cambiado gobiernos, ha influido poderosamente en la política internacional… ¿Sigue siendo la masonería un poder fáctico?

Bien. Creo que la masonería tiene mucha influencia. En EEUU desde luego, y en Europa también. En Inglaterra es el hermano de la reina el Gran Maestre de la Masonería, cómo no va a tener influencia. Miembros muy ilustres de la sociedad inglesa son masones. En Italia, también es un gran honor ser Mason. Pero fíjate qué ocurrió con el escándalo de la logia Propaganda 2. Si tu en una ceremonia juntas a cuatro ministros, al jefe de las fuerzas armadas, a los tres banqueros más importantes del país, a dos cardenales… Ahí la tentación de usar mal el poder es tremenda. Y es lo que pasó y sin embargo, todos fueron a la cárcel. Y ahí se demostró que hasta la gente que está en las alturas, no goza de impunidad. Así que, ¿tiene la masonería influencia? Pues sí, yo creo que la tiene. Ahora, ¿es un poder que actúa a las espaldas? Yo creo que no.

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