La Francmasonería angevina

I) La FM angevina antes del Égregore de l’Anjou.

angers2015chateau25La FM nunca tuvo un recorrido tranquilo ; es lo que produce su encanto y alegra a los historiadores que pueden describir así variedades de logias y ritos.

A primera vista es muy sencillo. Dos logias nacen en Angers en los años 1770-1780 : Le Tendre Accueil de Glanfeuil (Tierna Acogida de Glanfeuil) en 1770 y Le Père de Famille (El Padre de Familia) en 1780, seguidas mucho mas tarde por otra, Travail et Perfection (Trabajo y Perfeccion) en 1858.

Le Tendre Accueil de Glanfeuil nace en el seno de la abadía benedictina de Saint-Maur y su prior, Dom Jean Legrand, fue su primer Venerable. En los años 1780, después de discensiones, se muda a Angers y se convierte en Le Tendre Accueil. La logia desaparece pero no su nombre ya que aparece aún en 3 logias actuales.

Le Pere de Famille fundada por Jean Ollivier, acoge a 6 de sus hijos siendo dos de ellos 1er y 2° vigilantes.

Estas dos logias entran en sueños en 1790 y despiertan en 1800 con Napoleón, a quien consideran como un H .·. ; claro está desaparecen con él en los años 1815-1820.

Después de este primer y largo período, aparece otro a partir de 1858 con la creación de Travail et Perfection. A pesar de algunas dificultades, esta logia que recupera, después de la construcción de este templo, Le Tendre Accueil que había vuelto a nacer. Sigue existiendo hoy bajo el nombre de Travail et Perfection et Tendre Accueil Reunies, formando el acronimo célebre conocido por todos los masones angevinos : T.·.P.·.T.·.A.·.R.·.

Esto es, brevemente resumido, lo que conocemos casi todos de nuestros orígenes : dos períodos largos, llenos de peripecias no siempre tranquilas pero que hicieron la riqueza de la FM actual.

El fiscal del rey escribía al procurador general el 11 de enero de 1757: “Se hace un abuso considerable en la villa de Angers ya que se establecieron 5 o 6 logias masónicas en las cuales se introducen mujeres, se bebe con exceso, lo que provoca baterias y hasta irreligión”.

Según un historiador, Bruno Blanvillain, la composición de todas estas logias es conocida. Sobre 102 masones ,15% son nobles, 25% forman parte del clero y el 60% del Tiers Etats. ¿Cúal era su proposito : deseo de sociabilidad ? ¿Acceso a la filosofía de las luces? No sabemos. Se señala que en 1789 se dió una fiesta titulada «El triumfo de la Filosofía o la acogida de Voltaire y de Rousseau en los Campos Eliseos». Con baile a cubierto sobre un aire de Figaro…

Más tarde encontramos a una logia de nombre Loge Saint-Napoleón en 1808 que reunía, a pesar de su nombre, únicamente monarquicos. La Constance Couronnée se creó en Les Ponts de Cé en 1812 y se desplazo a Angers en 1829 para abatir columnas en 1849. Miembros de esta logia dormida ayudaron al nacimiento de Travail et Perfection 10 años más tarde. También podemos encontrar a La Bienfaisance y La Persévérance antes de la creación de Travail et Perfection que se instalará de forma duradera durante siglo y medio, construyendo este templo y participando a la creación de una consciencia republicana en Maine et Loire.

El capitán Lafargue había visto grande; después de la construcción del templo llegaron desacuerdos financieros entre los H. :.H :. lo que provocó la creación de una nueva logia que recuperó el antiguo nombre de Le Tendre Accueil . El edificio fue vendido a la sociedad imobiliaria del G.·.O.·.D.·.F.·. y la reconciliación de las dos logias se hizo llegando a su reunificación en 1932. Así nace T.·.P.·.T.·.A.·.R.·.

Esta larga historia fue contada por Jean-Michel Lemesle, alias Miguel Clapera, y os espera en la biblioteca. Forma parte de nuestra historia, pero también de vuestra historia.

Pero la historia no se acabó; una mañana de domingo durante una tenida, dos Lucien de la logia T.·.P.·.T.·.A.·.R.·. piden la palabra para proponer la creación de una nueva logia si suficientes H.·.H.·. están de acuerdo…

II) La RL L’Egrégore de l’Anjou

valeurs-citoyennes-saglamer-1764x8001) Los orígenes

La iniciativa de esta creación fue tomada por los H :.H :. Lucien Jondot y Lucien Caboche.

16 de marzo de 1994 : primera reunión : 17 H.·.H.·. confirman por escrito su deseo de participar a la creación de una nueva logia en Angers. 22 de los 26 H.·.H.·. fundadores vienen de T.·.E.·.P.·.T.·.A.·.R.·.

18 de mayo : se escoge el título de la logia entre 29 propuestas ; elección final entre Convergences y Égrégore

2) Las opciones

5 de septiembre del994 : organización de los votos durante la tenida de instalación estudio del proyecto de sello presentado por el H z. Joel

3) La preparación

22 de septiembre de 1994 formación en logia provisional con 19 H :.H :. Presentes y 4 ausentes bajo la presidencia de Lucien Caboche de’cano de los presentes.

Elección z VM : AL ; Or: ES ; Sec : XLB ; Gr Exp : RB.

Se decide : no introducir ni la referencia al G.·.A.·.D.·.U.·. (ISHH se oponen a eso), ni la de «Loge de St Jean» (unanimidad), trabajar el 2° jueves del mes a las 19h30, admitir la visita de las hermanas de otras obediencias.

4) La ceremonia de apertura

25 de marzo de 1995 a las 9H

22 miembros fundadores presentes

28 logias representadas

200 personas

Instaladores : Bernard Lehoussine, André Turc y C.Boyer

V.·. M.·.  AL: “Deseo para el Egregore de l’Anjou una fraternidad siempre compartida y un empeño a trabajar para nuestro ideal.”

Trabajo de L Caboche : FM y poesia

Ágapes en el Hotel des Pénitentes con 120 comensales

5) Los primeros pasos

27 de abril : primera tenida con un trabajo colectivo reflejando las esperas de cada H.·.

11 de mayo : primera tenida con el rito R.·. E.·. A.·. A.·.

Primeros Aprendices : Stéphane Chouin (04/96), Thierry Ligonniere (12/96), Serge Moncaubei g et Gérard Thénier (05/97).

Primer maestro : Bruno Martin (lO/97) H .·.  Afiliado.

6) Los V.·.V.·.M.·.M.·.

1 AL

2 J MJ

3 XLB

4 JCC

5 AM

6 MR

7 CHC

8

9

10 RB

Desde el principio se nota una fuerte implicacion del colegio como lo había pedido el H.·. AL

7) Los fundadores hoy

7 pasaron al O :.E :. Los H :.H :. Caboche, Mailleux, Martial, Merlo, Michaud, Papiau, Taillebuis.

3 se mudaron

5 dejaron la FM

11 siguen siendo miembros de la logia : los H :.H z. Berry, Charles-Héléne, Jondot,

Le Bris, Lefebvre, Manceau, Redureau, Riviére, Robion, Sapene, Suteau.

8) La progresión de los efectivos

Empezaron a despegar entre 1998 y 1999 con 6 iniciaciones y 4 el año siguiente. En junio del 1999 éramos 34 , en enero del 2015 somos 65, lo que corresponde más o menos a un aumento de 2 cada año

III) El Espíritu del Égrégore de l’Anjou

liberte_egalite_fraternite_wp_by_perfect_tea-d3qc3r6Es un título extraño que no hubiera vacilado criticar si no me hubiese dado cuenta que yo mismo lo propuse. Cuidado, no se trata de autocelebración, de distinción, de diferenciación positiva comparándonos con otros talleres; sólo se trata de echar una mirada sobre lo que condujo a la creación de nuestro taller, y que sigue existiendo hoy. Al fin y al cabo, conscientemente o no, los H.·.H.·. fundadores quisieron, con esta palabra de “Égrégore” poner en acto la muy bella y sencilla definición, dada por el Gran Maestre del G.·.O.·.D.·.F.·. Francis Viaud, a proposito de la masonería : una fraternidad iniciática

Fraternidad, claro que sí, ya que a pesar de nuestras divergencias, gracias a nuestras diferencias, reina un espíritu (¡aqui sale la palabra!) de reparto, solidaridad, intercambio, connivencia; espíritu que permita poner perspectiva ante algunos trabajos, que autoriza el humor y rechaza a] autosatisfacción. Quiero subrayar con esto la voluntad de no poner de relieve a nuestro pequeño ego, a nuestras reacciones afectivas de poco interés, pero al contrario recibir la… como una obra, una verdadera obra y por eso como un regalo hecho a todos los H :.H :. presentes.

Iniciátíca: al decidir trabajar en una logia azul el rito escocés queríamos, y siempre queremos, dar fuerza y vigor al ritual, al trabajo simbólico, sin el cual no hay masonería, sin el cual nos acechan derivas profanas, siempre listas para introducirse en nuestos trabajos. Iniciático significa valorar el tiempo, la duración, en nuestra sociedad que privilegia la urgencia y la inmediación, relacionando de forma indisoluble Tradición y Transmisión. Añadiría que si en otros lugares, unos hacen cualquier cosa para darse importancia, queremos, nosotros los H :.H :. del Égrégore trabajar con rigor y seriedad, sin tomarnos en serio. Me atrevería pretender que un masón triste puede convertirse en un triste masón ; por eso la alegría que nos lleva, nos protege contra este riesgo. Prueba de esto son : nuestros coros iniciados por el V.·.M.·. XLB y que retumban bajo la batuta de nuestro ilustrisimo Kapelmeister L J, nuestra noche de fiesta organizada bajo la dirección del V.·.M.·. CB calificada con toda modestia de « estrellas del Egregore » y por fin nuestros agapes que compartimos con numerosos hermanos y hermanas visitantes.

¡Esto sí es espíritu! ¡Es “el” espíritu!

Continuará.

Y os damos cita dentro de 10 años.

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Tenida Blanca. Un cuento de navidad

Los Masones, de vez en cuando, hacemos unas tenidas diferentes en las que invitamos a amigos y familiares, quienes no tienen más vínculo con la Masonería que conocernos, para que vean como es el trabajo de nuestras Logias. Las llamamos “Tenidas Blancas”. En ellas, y siempre en “modo profano”, es decir, utilizando muy poquito de nuestros ritos y empleando un lenguaje coloquial, hablamos de algún tema relacionado con la Masonería.

El pasado sábado 18 de mayo, coincidiendo con el 22 aniversario de nuestra Logia, utilizamos una interpretación del “Cuento de Navidad” de Charles Dickens para explicar como  vemos la Masonería pasada, presente y futura. En estas planchas, como casi siempre en Masonería, se dan opiniones personales, aunque probablemente coincidirán con las de muchos otros masones.

Son cinco en total, al incluir una introducción y un epílogo leídos por nuestra Venerable Maestra, la presidenta de la Logia. Las planchas de las Masonerías pasada, presente y futura, son leídas por los respectivos espíritus al viejo y avaro Evenezer Scrooge en el desarrollo de la representación.

Ahí van.

 

INTRODUCCIÓN

 

Queridos Amigos, Queridos Hermanos.
El objeto de esta Tenida Blanca es haceros partícipes de nuestras experiencias y tratar de transmitiros qué es la Masonería y qué hacemos cuando nos reunimos en este Templo en el que nos encontramos.

En primer lugar, os diré que pese a que en numerosas ocasiones la Masonería se define en relación a otras instituciones u organizaciones expresando LO QUE NO ES, nosotros queremos hablaros de ella en positivo, diciéndoos LO QUE ES. Pero también LO QUE HA SIDO desde sus inicios y LO QUE SERÁ, o quisiéramos que fuera.

Dos características definen a la Masonería en su base: su carácter inciático y su enseñanza por medio de la simbología de la Arquitectura.

¿QUÉ ES LA INICIACIÓN?

* La iniciación es traspasar una puerta hacia otra actitud personal ante la vida y ante nosotros mismos.

*Es una ceremonia que nos presenta a la Masonería y el primer paso del método masónico, del camino que la Masonería nos ofrece para perfeccionarnos no sólo como personas, sino también como ciudadanos, como individuos que viven en sociedad y forman parte de la Naturaleza.
¿QUÉ VALOR TIENEN LOS SÍMBOLOS?

* Los símbolos tienen la ventaja de que hablan al fondo de nuestra mente, sin palabras que tergiversen la comunicación del pensamiento y, además, lo hacen al nivel de cada persona, pues las Jacob-Marley_2inquietudes, las capacidades, los intereses y la trayectoria vital de cada cual obrarán el milagro de que cada masón descubra lo que necesita, lo máximo que es capaz, pues nuestro objetivo es alcanzar nuestro pleno potencial.

La Masonería, por tanto, es una vivencia personal, que se desarrolla en contacto con otras personas de muy diferentes procedencias y condiciones, que nos enriquecen con su conocimiento y su discrepancia. Aunque reflexionamos en soledad, sólo la comunicación con el otro nos puede aproximar a la Verdad, fin que perseguimos, pues cada uno de nosotros experimentamos la realidad desde nuestra única perspectiva, y son los demás los que complementan y completan.

Pero, además, es un espacio y un tiempo para el sosiego y la reflexión; para pararnos y escuchar nuestra voz interior y analizar lo que sucede a nuestro alrededor. Vivimos en una sociedad de la prisa, de la inmediatez, y fuertemente tecnologizada. Existe tanto ruido a nuestro alrededor que nos hemos olvidado de “repasar” lo que hacemos en el día, los acontecimientos del mundo, los cambios no sólo aparentes sino profundos que conlleva cada nuevo descubrimiento, cada cambio social, económico, cultural y científico. Nos olvidamos de nosotros mismos.

Dentro de la Logia que no es más que tiempo de silencio y espacio sagrado, compartimos el espíritu de no sentirnos solos, de estar acompañados en ente viaje que es la vida, y nos comunicamos por medio de planchas, esto es trabajos de reflexión, escritas u orales, que nos ayudan a comprendernos mejor. Pero sin catecismos, sin dogmas, sin directrices de pensamiento, cada uno buscando lo que necesita y le interesa para contribuir al conocimiento de los HH.:, a la reflexión conjunta y la tranformación en personas comprometidas con la sociedad de su tiempo y con el futuro de las genraciones venideras. Desde el librepensamiento. Desde la crítica constructiva a nuestras acciones y actitudes, a la sociedad en la que vivimos, cada cual en el medio donde vive.

Abogamos por la libertad, la igualdad y la fraternidad de los individuos. Individuos libres para desarrollarse como personas, individuos iguales pues la vida es valiosa en sí misma y es lo que todos tenemos en común, e individuos fratenales que respeten al otro en su condición diferente y persigan hacer a los demás lo que quisieran que les hicieran a ellos.

Por tanto, la Masonería es una sociedad inciática y simbólica, que se reúne en un Templo, que representa un espacio y tiempo sagrados, a reflexionar, y compartir con otros esos pensamientos, desde la libertad de pensamiento, con ánimos de que sus miembros desarrollen todo su potencial para verterlo a la socieda en la que viven, incrementando no sólo su conocimiento sino su sabiduría, con tesón y armonía, y en base a la igualdad de todos los hombres y la fraternidad entre ellos.

 

 

LA MASONERÍA PASADA

Past gost_2Voy a empezar esta historia, que considero cierta, remontándome 1000 años atrás, al siglo X. Entonces, los monjes benedictinos, (única orden religiosa existente en occidente en esos tiempos), vivían en pequeñas casas, normalmente alrededor de un asceta de vida santa, dependientes de los señores feudales y con escasa atención a las disposiciones que san Benito, quinientos años antes, pensó necesarias para el recogimiento y la entrega que se les suponía como servidores de Dios.

Así las cosas, unos monjes franceses, cansados de la deriva que está tomando la vida monástica deciden reformar su regla para volver a los principios del santo. Fundarán la orden de Cluny, en Aquitania, consiguiendo ser independientes a ningún señor que no sea el propio Papa.

A la primera abadía, se le van uniendo otras que, al no responder ni tributar a ningún laico, acumulan un gran poder económico y político. Estos benedictinos de Cluny emprenden la construcción de grandes conventos y templos, cuyas obras son dirigidas por el propio abad y ejecutadas por los frailes.

Logran un rápido crecimiento con la adhesión de múltiples prioratos y abadías. Este éxito les hará caer en terrible pecado de la soberbia.

Unos cien años después, surge una contrarreforma a Cluny, la cisterciense, en la que se pretende volver a la sencillez, en contraposición al poder que obtuvo aquella.

La arquitectura del Cister, si bien es más sencilla en decorados, se caracterizará por templos y abadías de mayores dimensiones. Probablemente este aumento de la magnitud de las obras supera a la capacidad de ejecución de los monjes. Los constructores laicos, a quienes ceden sus conocimientos arquitectónicos, crearán los gremios que se encargarán de levantar los templos góticos algunos siglos más tarde.

Esta evolución de la orden benedictina y de los estilos constructivos, coinciden con la propia que sufren las ciudades. Ahora, avanzada la Edad Media, los burgos querrán diferenciarse entre ellos y destacar su poder con edificios emblemáticos: las catedrales.

La complejidad de las obras de estas catedrales hará que los constructores que las ejecutan suban en el escalafón social. Y ello les proporcionará los privilegios de poder contratar a sus obreros, de poder moverse entre distintas ciudades sin requerir de permisos de los señores feudales, etc. Privilegios de los que no disfrutaban los demás gremios. Además, el conocimiento de las artes constructivas les situaban a la cabeza de la tecnología de la época.

Tanto al lugar donde se reunían y trabajaban como a cada grupo de trabajo se les llamarán Logias. Se ingresaba en ellas como aprendiz alrededor de los 14 años, y tan sólo tras un periodo de instrucción, que duraban de 5 a 7 años, se podía alcanzar el grado de oficial o compañero, el cual daba ya la capacitación para poder trabajar en otras logias.

Aprendices y compañeros, dependerán del Maestro de la Logia, quien será la autoridad del grupo y quien negociará con el promotor de la obra. Estarán obligados a practicar la beneficencia entre ellos así como con las viudas y huérfanos de sus difuntos. Y supongo que no serían pocos teniendo en cuenta las condiciones de seguridad laboral de la que disfrutarían.

Una vez alcanzado el grado de compañero, debían viajar a otras obras por su propio país o por cualquiera de la Europa cristiana, y el resto de Logias estaban obligadas a recibirlos y a darles trabajo si disponían de él. Para reconocerse entre ellos y no aceptar a intrusos, utilizaban ciertos signos y ritos que sólo los iniciados conocían.

Con estos viajes se buscaba que el compañero, antes de asentarse definitivamente o de alcanzar el grado de Maestro de obra, lograra un crecimiento personal y profesional que le permitiera una visión distinta de la que alcanzaría si no se movía nunca de localidad.

¿Adivinas viejo Scrooge con qué nombre se conocían a estos constructores? Francmasones, pues eran constructores libres, podían disponer para quién y dónde trabajaban. Pero tú, siervo del dinero, no sabes qué es la libertad.

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Según decae la importancia de los grupos gremiales por su condición de corporativistas contrarios a las nuevas ideologías liberales que empiezan a arraigar en Europa, y ya durante el siglo XVII, se irán aceptando en las logias otros masones que no buscarán el trabajo manual, sino el añadido de trabajo interior que acompañaba al operativo. Estos masones aceptados, nombre con el que les conocemos, introdujeron en el universo de las Logias los nuevos valores de universalidad y tolerancia que empiezan a darse en Europa.

El carácter de estas Logias perderá su condición operativa y pasarán a convertirse en grupos de personas de condición burguesa, aristócrata, clerical y militar, siendo únicamente especulativas, esto es, se reúnen para pensar, meditar y mejorar cada día. Y en esas estamos todavía.

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1717

Si los primeros masones, los constructores de catedrales, luchaban contra las leyes de la naturaleza para crear lo imposible, si estudiaban la geometría, la mecánica, la óptica, la filosofía, la historia con el ánimo de crear obras que sólo se pudieran comparar a la del mismísimo Dios, los que les siguieron, los especulativos, trataron de cambiar el mundo.

Supongo que algunas personas sentís la necesidad de revelaros contra la imposición de manera natural. Tú decidiste rebelarte contra la felicidad, ser miserable para ser rico. Otros hombres se rebelan contra la riqueza para lograr la felicidad… Y los masones especulativos buscan la felicidad de la humanidad, aun sabiendo de antemano que fracasarán en su empresa.

Hoy, en el siglo XXI, no se puede decir, salvo que se quiera caer en el ridículo, que la Masonería es una institución revolucionaria, por lo menos con el sentido que se da a esta palabra. Si buscas bien, podrás ver algunos masones vistiendo sus mandiles y sus guantes en manifestaciones, en pocas muy poquitas, de grandes ciudades reclamando libertades o aplicaciones justas de los Derechos Humanos. Y desde luego que no los veréis tirando piedras ni levantando barricadas (aunque tendría su punto de gracia).

Y esto fue lo que hicieron los hermanos de cuatro logias londinenses el día de San Juan de 1717 cuando decidieron unirse en la Gran Logia de Londres iniciando así la vida de la Masonería Especulativa, en una de cuyas logias estás tú hoy.

Para entender por qué te digo que aquello fue un hecho revolucionario, haz el ejercicio de imaginar cómo podía ser la sociedad entonces: Todavía no ha empezado la revolución industrial, aunque lo hará pronto. Inglaterra comienza a despuntar como potencia hegemónica económica y militar, ocupando el hueco que va dejando España, en Europa hemos pasado por un periodo largo de guerra de religiones, lo judíos han estado considerados ciudadanos de segunda desde siglos atrás, existe la esclavitud, las diferencias sociales son muy marcadas… Vamos, que no había la paz social que tenemos hoy en día ni mucho menos.

Pues bien, en este ambiente, unos hombres (todos varones) fundan esta institución, utilizando como cimientos las estructuras, ritos y organización de las logias de constructores y en las que se han ido introduciendo para disponer de círculos sociales de relación en los que se practique la tolerancia y se persigue el crecimiento.

Para pertenecer y permanecer en estas Logias, marcan una serie de límites que no se pueden sobrepasar. Unos de estos, límites que aún hoy sigue ocasionando discusiones en la Masonería, es que se ha de ser hombre libre, de buenas costumbres y se ha de creer en un Dios creador, eso sí, no importa en qué dios.

La redacción de estos documentos fundacionales, fueron encargada a los hermanos Anderson y Désaguliers (¿te había dicho que todos los masones se consideran y se llaman hermanos?). No es baladí que el primero fuera un pastor presbiteriano y el segundo hijo de otro pastor protestante francés que se vio obligado a exiliarse a Inglaterra por la persecución religiosa de Luis XIV. Quizás esto explique que en las Constituciones de Anderson (el documento final de su trabajo), se haga una introducción histórica que no es sino una justificación fantástica y mitológica de los orígenes de la Masonería, remontándose a Adán y pasando por infinidad de personajes bíblicos, logrando de esta manera la bendición divina de su existencia.

Al margen de estas leyendas construidas artificiosamente y si te has puesto en situación, comprenderás que sí fueron revolucionarios, porque no piden ninguna filiación política (sólo ser de buenas costumbres, no un pendenciero, ni ladrón, ni delincuente, aunque seguro que se colaría más de uno), y no importaba si eras católico, luterano, calvinista, judío, musulmán… ¡Ah!, un detalle sin importancia, solo admitían a hombres, pero creo que no te sorprenderé si te digo que entonces la mujer no era considerada un ciudadano en plenitud de derechos, ¿verdad?

Bien, va pasando el tiempo, a finales de ese siglo XVIII, EEUU se independiza y tiene lugar la Revolución Francesa. Estos dos hechos tuvo por protagonistas a muchos masones, lo cual no quiere decir que fueran fruto de la Masonería, aunque tampoco se puede obviar que las Logias eran lugares de pensamiento en los que se desarrollarían muchas ideas que después se plasmarían en hechos, los cuales a su vez alimentarían el pensamiento masónico. Vamos, como ocurre en todo estamento social vivo: influye y es influido.

¿Te has dado cuenta que el nacimiento de la Masonería Especulativa es contemporáneo al de la Ilustración?

Adelantado el siglo XIX, empieza a haber movimientos que se cuestionan la creencia en un Dios creador como exigencia para la pertenencia a la Masonería. Y será en Francia donde, por primera vez, se elimine este requisito. Ya pueden entrar budistas, adoradores de la Pachamama, agnósticos y ateos. En Inglaterra esto no les hace gracia, y ocurre la primera división: Masonería regular o dogmática que obliga a creer; Masonería irregular o adogmática, que no obliga.

Y más adelante, también en Francia, se plantea otro debate: ¿puede la mujer pertenecer a la Masonería en igualdad de condiciones que los hombres? Hasta entonces, había un Masonería de “segunda división” para mujeres. Se llamaban sus Logias “de adopción”. Tenían que estar tuteladas por hombres y tenían restringidos muchos derechos. Y aquí entra una señora parisina con dos pares de narices que se llamaba María Deraismes, activista por los derechos de la mujer, que concluye que ella es tan masona como cualquier hombre, y termina siendo una de las fundadoras del Derecho Humano a finales del siglo XIX, que es una federación de Logias que admitirán por igual a hombres que a mujeres, creyentes o no creyentes.

A partir de ahora habrá otra división dentro de los adogmáticos: los que incluyen a la mujer y los que no.

Como ya te habrás dado cuenta, Scrooge, nosotros estamos en una Logia adogmática y mixta, es decir, estos masones te reciben tanto si crees en un dios creador, como si no, tanto si eres hombre como mujer. Tan sólo te van a pedir que seas libre y de buenas costumbres. Pero no creo, viejo avaro, que tú sepas que es ser una persona de buenas costumbres.

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España.

En España, como en otros muchos países de gran influencia de las jerarquías católicas, la Masonería se encuentra con muchos problemas para afianzarse.

Son muchos los papas que decretan la incompatibilidad de la pertenencia a la iglesia católica con la Masonería. La primera será en 1738, del papa Clemente XII por la que se promulga la excomunión para los masones.

La inquisición española, para no quedarse atrás y en aras de tener corderos suficientemente mansos, decreta una segunda excomunión para aquellos masones que, habiendo sido hallados culpables de serlo, no informasen de los miembros que componían sus Logias. Y los reyes borbones españoles no tardarán en corroborar estas pragmáticas con nuevas leyes que imponían condenas que podían terminar en ejecución.

Y en este escenario, la Masonería española corrió la misma mísera suerte que su madre, o quizás hermana, la Ilustración: La mentalidad levítica de los dirigentes políticos, influenciados por el pensamiento conservador y reaccionario de la iglesia de su tiempo, y de unos súbditos que gritarían años más tarde ¡vivan las cadenas!, fue una barrera casi impenetrable para las nuevas ideas que se gestaban en Francia e Inglaterra en ese tiempo. La luz tardaría en llegar a la península. Bien es cierto que hubo excepciones, pero escasas.

.•. .•. .•.

SIGLOS XIX Y XX

En los dos siguientes siglos, habrán tres periodos de la historia española en que sobresaldrá la Masonería: el Trienio Liberal y el Sexenio Revolucionario durante el siglo XIX y la Segunda República durante el XX.

En todos ellos, destacarán los políticos masones, que ocuparán escaños de diputados e incluso unas cuantas carteras ministeriales. Esta presencia será utilizada, al igual que en el resto de Europa aunque con resultado bien distinto, para desprestigiarlos.

La independencia de las colonias americanas y asiáticas durante el siglo XIX serán también utilizada por los elementos antimasónicos culpando a los masones de ser responsables de ello. Bien es cierto que hubo muchos Hermanos en los bandos que lucharon contra el reino, pero si cambiamos el lugar desde el que mirásemos estos hechos, ocurriría que los insurrectos serán libertadores, y volverán a ser ideales revolucionarios los que los motivaron.

También es cierto que muchos militares españoles y masones murieron en estas guerras. ¡Cuánto daño hace escuchar únicamente la historia que narra un solo bando!

Con todo ello, llegamos a 1936. Franco, considerado entonces en España un general héroe por sus actuaciones en África y Asturias en el 34 (si bien esto último no era compartido por toda la sociedad, claro está), se pone al frente del movimiento golpista que había derivado en Guerra Civil. No creo que sea necesario recordar la represión sufrida en ambos bandos por todo el país hasta el 39, aunque de manera no simétrica, ni de la que siguió padeciendo el bando perdedor los siguientes 40 años.

En el caso concreto de los masones, son declarados “reos en crimen de rebelión” por un decreto de septiembre de 1936, suponiendo la muerte de muchos de ellos, y de otros muchos ciudadanos que nunca lo fueron.

En 1939, la Ley Para la Represión de la Masonería y el Comunismo relaja el delito con condenas de prisión e inhabilitación.

No deja de ser curioso que importantes militares franquistas hubieran sido masones, como Queipo de Llano o Ramón Franco (hermano del generalísimo).

Y así han de pasar 40 años hasta que en 1979 la Audiencia Nacional permite el registro de la primera organización masónica en el Registro Nacional de Asociaciones y se termine, de manera legal con el contubernio judeo-masónico-comunista. Todavía hoy queda un poquito de ello en la sociedad: ¡Difama que algo queda!

Desde entonces hasta ahora, y nunca en un número simultáneo de más de 3000, los masones siguen intentando crecer para hacer crecer.

Quizás pienses, Scrooge, que es pretencioso compararse con la gente que levantó obras como la catedral de Burgos, de León o de Notre Dame. No lo pretendo, aunque sabes que muchos de los tuyos, de los míos, muchos masones soberbios como los monjes de Cluny, lo han hecho y lo siguen haciendo. Pero ¿tú crees que serían capaces de aguantar siquiera, una tarde baja la lluvia cincelando piedra o subidos a un endeble andamio a 50 metros del suelo colocando piedras? No lo creo. Entonces, ¿por qué pretenden tener su origen en estos? ¿Acaso creen estar a su altura humana? A los hombres os gusta recordar a vuestros héroes, porque su existencia os hace creer que podéis ser como ellos.

 

 

LA MASONERÍA PRESENTE

 

El gran cambio llegó a la masonería cuando el oficio operativo fue reemplazado por el especulativo. En vez de catedrales físicas, se practican los trabajos de los constructores en el plano espiritual, por medio del simbolismo y el ritual. El tallado de la piedra bruta, con la debida dedicación y rectitud en las acciones llevadas a cabo, se convierte en el pulimiento del propio yo, favoreciendo un mejor progreso de la humanidad.
Las personas soberanas que marcha contra lo establecido deben acostumbrarse a lidiar, pelear, luchar… ya que el mundo material y el terrenal es en realidad una gigantesca cárcel para el espíritu, en los actuales tiempos de frases cortas e ingeniosas, estética e imagen social y muchos espectáculo.

Present ghost– Las creencias son siempre un deseo de no saber, un freno al conocimiento.
Ya que la mente humana se adhiere siempre a lo conocido, es necesario desmontar el sistema de dogmas, opiniones y educación, al lograr la mentalidad de grupo anular el pensamiento independiente.
– También los sentidos físicos han recibido un entrenamiento.
Vemos aquello que la sociedad permite ver, oímos aquello que la sociedad permite oír y tocamos aquello que la sociedad permite tocar.

Por todo ello, la ignorancia debe ser transmutada en sabiduría y no hay cambio posible sin una transformación profunda de nuestra psique a nivel personal, al ser el individuo la partícula esencial de la libertad.

El masón especulativo es, somos, ante todo, un librepensador, librepensadores, que reconocen la capacidad de ser uno mismo. Un buscador que trasciende más allá de lo que escucha y mira. Requiere un trabajo de permanente aprendizaje, deseo de profundo perfeccionamiento y equilibrio, que no proporciona gratificaciones públicas y dura toda una vida.

 

 

 

LA MASONERÍA FUTURA

Cállate viejo cascarón vacío! Atiende, ya que no tengo mucho tiempo para desperdiciarlo contigo, pobre mortal..

Déjame que te muestre el futuro…
Observa la Masonería del mañana, un pequeño grupo de antiguos amigos que ya casi no recuerdan cuándo se iniciaron ni el motivo por el qué lo hicieron. Se siguen reuniendo cada mes como lo hacías tú, algunos para hacer negocios y cerrar tratos, otros para donar dinero a la beneficencia, otros por amistad, cada uno viene por su motivo, aunque no lo recuerdan ya. Pero observa con detenimiento sus gestos y sus semblantes, no ves ¿cómo la rutina se ha adueñado de sus actos?
No son malvados, pero han olvidado los nobles objetivos de evolución espiritual, moral y ético por el que se acercaron a la Orden, abandonaron el difícil camino del conocimiento y dejaron de trabajar constantemente por perfeccionarse. Han olvidado que es en el interior de cada ser humano donde se encuentran las claves que os permiten ser mejores y transformar la sociedad en la que estáis.
Cegados por su propio conformismo, los masones se han dejado vencer por el más poderoso enemigo de los seres humanos, ese que todos vosotros lleváis dentro. Creyeron con petulancia que todos esos collares y sonoros títulos con los que se hacían llamar concedían una sabiduría milenaria por simple contacto. Los símbolos les resultan extraños porque dejaron de reflexionar hace tiempo sobre ellos y pensaron que habían llegado a la meta de una carrera eterna sin siquiera haber empezado a andar. Se embarcaron en luchas vacías para acallar sus mediocridades interiores y olvidaron que tradición y revolución son caras de la misma moneda.
Viejo, te estarás preguntando, si la Masonería ha fracasado y perdido su razón de ser es porque el mundo no la necesita ya? ¿Acaso la humanidad ha avanzado tanto como para que la Libertad, Igualdad y la Fraternidad se hayan extendido por la faz de la tierra? ¿Crees acaso que los hombres han abandonado la indiferencia por los problemas de los demás? ¿Tal vez sospeches que el pensamiento crítico ha arrinconado el dogmatismo y eliminado la intolerancia? ¿Es posible que los seres humanos hayan evolucionado hasta tal grado que su interior ha dejado de ser un misterio para ellos?
Déjame que te lleve a dar una vuelta por este futuro, para que tú mismo lo veas,

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Observa la meticulosidad con la que se destruye el medio ambiente sin pensar en el mañana, asiste boquiabierto a cómo los fanatismos eliminan al diferente y establecen el dogma cómo lenguaje único. La enfermedad sigue asolando contenientes enteros y el hambre sigue presente….Las nuevas tecnologías dominan este mundo, pero la ignorancia persevera oculta detrás de la espesura de la desinformación.
Los seres humanos siguen ante la misma disyuntiva de despertar y subir un peldaño en el nivel de conciencia o permanecer como un tronco arrastrado por la corriente de la rutina diaria….
¡Viejo no te tapes los ojos! Golpe a golpe has construido tu cadena, y todo lo que has hecho en tu vida te conducirá hasta esto.
Como has podido comprobar los enemigos siguen estando ahí, siempre han estado y siempre estarán, el método masónico ha ayudado en el pasado a muchos hombres y mujeres bucear en el más insondable y profundo de los misterios, vosotros mismos.
Viejo Scrooge, La Masonería supone una actitud ante la vida, así que reflexiona y dime sin ninguna excusa ¿cuál ha sido tu actitud ante la vida? ¿Has inspirado a otros con tus actos?, ¿Has obrado siempre tras reflexionar y has asumido la responsabilidad personal de tus actos, sin echar la culpa a otros? ¿Has luchado por vencer tus vicios y evitar que tus pasiones interiores nublaran tu juicio? ¿Has trabajado por ser mejor cada dia?
Ahora que debes hablar es cuando callas…
No desesperes viejo Scrooge, como bien sabes los humanos, sois perfectibles y tenéis en vuestro interior la chispa que os puede conducir a las más maravillosas obras, si os lo proponéis.
Reflexiona en silencio sobre todo esto que has visto y oído y desde el silencio decide cuáles serán tus siguientes pasos si el destino tiene a bien darte una segunda oportunidad….

 

EPÍLOGO. EL FUTURO DE LA MASONERÍA

Queridos Hermanos.

Es difícil predecir el futuro. En la sociedad de la información y del conocimiento en que nos ha tocado vivir los avances científicos y tecnológicos se suceden a velocidad de vértigo y ello hace más complicado, si cabe, imaginar un futuro cierto.

Vivimos tiempos de cambio. Asistimos a un aumento de la desigualdad entre las personas, entre sociedades y dentro de una misma sociedad; el miedo a la violencia organizada aumenta los niveles de control y promueve la pérdida de derechos civiles; los fanatismos, en todos sus sentidos, nos inducen a la exclusión del diferente; exigimos fuertemente nuestros derechos pero olvidamos fácilmente nuestras obligaciones y responsabilidades; rendimos nuestra libertad a una mayor seguridad que, sin embargo, no nos garantiza la supervivencia tranquila.

En este contexto de pérdida de derechos, de libertad, de igualdad, la Masonería tiene sentido y mucho trabajo. La Masonería se dirige al hombre completo, a su razón y a la ciencia, pero también a su espiritualidad y a la trascendencia. Nos habla a cada uno de nosotros y nos ilumina sobre el sentido de vivir, algo que la Scrooge-with-Tiny-Tim2sociedad actual ha olvidado y es causa de insatisfacción y angustia.

La Masonería ofrece un espacio humano para el crecimiento y la reflexión, para la aceptación del otro, para la convivencia con personas diferentes. La Masonería nos invita al trabajo continuo por extender la libertad individual, que no es elegir entre las opciones que se nos ofrecen sino elegir la propia forma de vivir y relacionarse con el mundo; nos invita a valorar la vida humana por igual, a admirar a los demás por su calidad humana y no por sus posesiones; nos invita a luchar por la dignidad humana y el desarrollo de la persona en todas sus dimensiones.

La Masonería sobrevivirá en la medida que ofrezca un camino hacia la perfección de forma clara y abierta. Sus miembros deberán actuar sobre su entorno, discretamente en su mundo relacional, o públicamente de forma más visible y comprometida con la sociedad y la solución de sus problemas. Sólo el pensamiento y la acción sobre el mundo en que vivimos podrá dar sus frutos si continúa fuera la obra que empieza en los templos, con ejemplo, con sabiduría, tesón y armonía.

La sociedad está tomando consciencia de sus problemas medioambientales, interpersonales, de falta de valores,…, y eso abre una oportunidad para la búsqueda de una vida buena, más auténtica, más significativa, más gratificante interiormente. Y la Masonería estará ahí para recoger esas inquietudes desde la laicidad, la inclusión y el respeto a la diferencia de ser del otro.

Si las personas que eligen el camino de la Masonería son capaces de influir en la sociedad, de contribuir a los debates éticos que garanticen un buen uso de los avances científicos y de recordar la necesidad de la justicia y la equidad entre los pueblos y los individuos, perdurará en el tiempo y será motor de pensamiento y acción. Y ello dependerá de su altruismo y su capacidad de trabajo y reflexión.

Al fin y al cabo, lo que la Humanidad necesita es un salto ético que comprenda nuestro saber estar en la sociedad y en la Naturaleza y, sin duda, la Masonería es uno de los caminos que nos puede conducir a ese avance personal y colectivo.

Queridos Hermanos, antes de finalizar esta Tenida Blanca, que espero os haya servido para conocernos un poco mejor, os invito a que compartáis vuestra opinión o preguntas que, gustosamente, trataremos de responderos. Tenéis la palabra.

RACIONALISMO Y ESPIRITUALIDAD EN EL SÍMBOLO DEL G.·.A.·.D.·.U.·.

Primera Reflexión

 

La invocación al G.·.A.·.D.·.U.·. de la Masonería pretende aunar razón y espíritu, no desligando la una del otro, sino complementándolos; razón y espíritu conviven en una comunión armónica que no desdeña ninguna dimensión de la persona; toma al ser humano como un todo inseparable de su razón e inseparable de su espíritu.

Desde los primeros pensadores griegos hasta nuestros días, el racionalismo ha estado, con diversos matices, presente en la Historia del Pensamiento humano. Este racionalismo lleva a considerar, en el sentido más amplio, la razón como la capacidad de entendimiento, de poder conocer las cosas, que posee el ser humano. Esta capacidad de conocimiento es su especificidad, lo que lo diferencia del resto de las criaturas que pueblan el Universo.

Pero también, a lo largo de la Historia de la Humanidad, la espiritualidad ha estado presente en la vida de las personas. La espiritualidad no entendida como religiosidad, que no deja de ser una canalización de ésta, una construcción social y cultural que, además, es vehículo de dominio, poder y control sobre las fuerzas sociales que se generan en las sociedades humanas, sino la espiritualidad concebida como esa sensación de trascendencia de lo material, de la vida y de la muerte; esa experiencia de estados superiores de la conciencia, inefables y determinantes en la vida de quienes los viven; ese “otro algo” que todos sentimos y que la ciencia localiza en el sistema límbico de nuestro cerebro.

En el símbolo del G.·.A.·.D.·.U.·. se aúnan ambos sentidos. Alude a un máximo, por Gran; alude a un principio activo que proyecta una realidad, que la diseña para luego construirse, por Arquitecto; alude a la realidad que nos rodea en toda su infinitud y dimensiones, por Universo. Cada término con mil matices y dimensiones.

Gran Arquitecto del Universo.

gadu   Esta invocación que no se identifica con ningún ser, concreto o ideal, es un término abierto al conocimiento y a la sensibilidad de quien lo nombra, lo siente, lo piensa o lo vive; abierto a cada individualidad que lo contempla resplandeciente en el Oriente, donde se inicia el día y, con la luz, la vida y la realidad. El mundo.

Perfectamente puede ser Dios, como señor de la creación y adorado por distintas religiones; o puede ser pura energía conformadora del orden; o puede ser una forma de nombrar la ignorancia humana sobre la formación y la existencia del Universo y de la humanidad misma; o puede ser pura evolución natural; o puede ser…

No obliga a creer en nada que no veamos, que no entendamos, que no pensemos; ni obliga al acto de fe, que o bien es otorgada y, por tanto, ajena a nuestra voluntad; o bien es buscada y alimentada conscientemente sin seguridad de alcanzarla. Pero tampoco cierra la puerta a que creamos o a que tengamos fe. No dice nada sobre ello.

El G.·.A.·.D.·.U.·. es racional porque llama a la reflexión; nos hace interrogarnos, a cada uno individualmente, sobre su significado; nos hace preguntarnos qué es, qué encierra, que nos explica. En definitiva, nos lanza al camino del pensamiento, de la investigación y el conocimiento sobre su existencia y sobre la nuestra, nos muestra la senda de desentrañar lo que esconde desde la razón.

Pero el G.·.A.·.D.·.U.·. también es espiritualidad. Nos induce a reconocer la sensación de trascendernos a nosotros mismos en él; con él, parte la tradición y nosotros la mantenemos viva para quienes vienen tras nosotros. Nos hace cuestionarnos nuestra existencia y cómo vivir una buena vida. Nos muestra lo material y “lo que hay detrás de las apariencias”.

En definitiva, el G.·.A.·.D.·.U.·. nos hace cuestionarnos desde la razón y desde el espíritu nuestra existencia, el sentido de nuestro ser y de nuestro estar; nos hace partícipes de la “creación” puesto que el Universo es un proyecto de orden en el caos, una obra inacabada a la que tenemos que contribuir con nuestro esfuerzo. Nos invita a la reflexión desde nuestro interior y desde nuestro exterior, desde nuestro espíritu y desde nuestra materia, al papel que los seres humanos desarrollamos en la existencia de la Vida.

El G.·.A.·.D.·.U.·. es el universal que todo lo engloba, pues en él tienen cabida todas las tradiciones religioso-filosóficas ya que puede absorber las características de sus principios; no los contradice porque es abierto, al contrario que ellas, cerradas y conclusas.

Y también el G.·.A.·.D.·.U.·. es el universal racional, que despojado de la visión espiritual de los individuos atrae al conocimiento de la realidad, a la reflexión de lo que acontece, para conocer el mundo y así continuar la obra inacabada.

En definitiva, el G.·.A.·.D.·.U.·. es el universal del pensamiento y sentimiento profundos que comparte la Humanidad, todas las culturas, todas las tradiciones, toda la espiritual creada por las distintas agrupaciones humanas, desde las tribus paleolíticas hasta la sociedad global (?) actual. Nos interroga desde nuestro sentir más profundo y desde nuestra capacidad de conocimiento más elevada y científica. Es el referente universal que nos mantiene conscientes de la trascendencia de la Vida, no sólo de la persona, del individuo, del grupo, sino de la existencia de todo ser.

 

 

Segunda Reflexión

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) tal y como se practica en la Gran Logia Simbólica Española (GLSE), de acuerdo con el Supremo Consejo Masónico de España del grado 33 (reconocido, Ginebra 1977), ha superado hoy el dilema de espiritualistas y materialistas, tradicionalistas y modernistas, neoplatónicos y epicúreos, en su trabajo fraternal en Logia, porque propone una definición filosofista y abierta del simbolismo del Rito.

La Gran Logia Simbólica Española no es espiritualista ni tampoco lo contrario. El sentido del símbolo del Gran Arquitecto del Universo es, en el REAA que practica la GLSE, un concepto proforma, es decir un concepto incoado pero no concluso, en el que se dejan abiertas posibilidades que han de ser cerradas por cada iniciado. En este sentido, la Gran Logia Simbólica Española es una Obediencia que está abierta a los espiritualistas, y a las personas que profesan una fe determinada, pero está igual de abierta a los hombres y mujeres que hacen una opción agnóstica o atea, arraigada en una ética estrictamente humanista. Exige, de unos y otros, una fraternidad co-implicante con el Otro.

Un concepto proforma, análogamente a un contrato proforma, es un concepto, abierto, incompleto, definido funcionalmente pero pendiente de concretar definitivamente y/o al que le falta algún dato, y que sin embargo goza de validez en aquella parte que se ha convenido a la espera de la opción con la que cada uno “cierre” el concepto, provisional o definitivamente.

La clave de bóveda del sentido que adquiere el simbolismo del Gran Arquitecto del  Universo, y todos los símbolos del ritual masónico en la GLSE, es la vocación filosófica —más aún, filosofista— de nuestra tradición. Filosófica en una sentido no académico sino socrático y existencial.

La GLSE no es ni una iglesia secreta, gnóstica o neoplatónica, ni tampoco una liga laicista, un ateneo librepensador o un club republicano, aunque puede haber hermanos y hermanas que interpreten su compromiso masónico en esos términos. La GLSE es una tradición iniciática, en la que iniciático no tiene ningún significado mágico sino que responde a un entendimiento filosófico y existencial, una iniciación que invita a cada masón a hacerse cargo de sí mismo de aquella manera que él o ella entiende que mejor corresponde a su propia originalidad.

A partir de esa posición, la Masonería conecta y relaciona, en el seno de las logias de la GLSE, a personas de muy diferentes horizontes ideológicos, políticos o biográficos, permitiendo que la logia sea, en efecto, el centro de la unión de aquello que está disperso.

¿Por qué el GADU no es necesariamente sinónimo de Dios?

Si todas las palabras están amenazadas de equívocos —Patria, Libertad, Progreso, Felicidad—DIOS lo está en grado sumo y admite muy diferentes aproximaciones y respuestas, según el punto de vista: teológico, filosófico, cultural, histórico, sociológico, existencial, devocional…, en la cuestión del ser de Dios se implica también la cuestión del ser del  Hombre, de ahí que para evitar esa contaminación cultural y política del término la masonería trabaja el símbolo abierto del Gran Arquitecto del Universo, que bien podría ser el Gran Archi-Texto del universo o la escritura invisible del mundo de la que hablaba Arthur Koestler, la “G” de génesis o de generación, que evoca la Natura Naturans, o el Deus sive Natura de Spinoza.

En lo social Dios se confunde con sus representantes, es decir con las religiones organizadas e institucionalizadas que se encuentran en manifiesta crisis. La sociedad moderna y post-moderna en Occidente no reserva un gran papel político para Dios y a las religiones —salvo en los países islámicos que viven en otro tiempo histórico—, en este tiempo de secularización, post-moderno, post-comunista, post-cristiano, de verdades líquidas y de instituciones licuadas las religiones se hacen sociedad civil y gestionan “verdades privadas” que se interiorizan y personalizan.

En ese sentido el valor social de Dios se identifica con el valor de la conciencia individual, y por otro lado con lo cultural —lo cultual es a la postre cultural— tradicional, consuetudinario, con cierta validez  parcial y societaria, pero excluido del ámbito de la representación política y del lenguaje parlamentario.

La Religión revela, y al mismo tiempo oscurece, la experiencia de Dios, que, seguramente, seguirá siendo para muchos la respuesta definitiva a la pregunta existencial del hombre “¿Quién soy yo y qué será de mi?” (Julián Marías) pregunta que admite respuestas antagónicas, pero que de una manera o de otra,  estamos obligados a respondernos, cualquiera que sea nuestra respuesta.

La Masonería no nos da respuestas pero nos invita a una actitud: la apertura.

 

Tercera Reflexión

Sabemos bien la importancia que tiene la Tradición en nuestra Orden, el conjunto de elementos de los que nos nutrimos. Pero la importancia de los materiales no nos absuelve de reelaborarlos constantemente para que sin esclavitud ni letras muertas podamos proseguir en el camino a la Libertad. Bajo esta premisa se funda lo que se dice a continuación.

Delta Manuel IradierEl símbolo del Gran Arquitecto, el supremo de la Masonería (a decir de Jules Boucher en su tratado clásico sobre La Symbolique Maçonique) tiene una íntima relación con la letra G del Delta y pueden ser someramente analizados de forma conjunta.

Lo primero que parece pertinente señalar es el origen cristiano de ambos símbolos. La figura de un Gran Arquitecto hacedor del Cosmos, del cielo y de la tierra,  el Dios cosmológico en definitiva,  aparece pronto en la más temprana patrística como una readecuación del motor primero que aparece en los textos de Aristóteles. Posteriormente será usado profusamente en las cinco vías para demostrar la  existencia de Dios de Santo Tomás (sobre todo en las dos primeras, causa de todo movimiento, causa eficiente primera). Y la letra G, incorporada tardíamente a los Rituales  (posterior a 1737, según Jules Boucher, es decir, más tarde incluso que la leyenda hirámica o el grado de Maestro), con su significado de God (Dios) o Geometry, resultan también atributos del Dios cristiano tradicional.

¿Qué nos importa a nosotros, masones contemporáneos, del siglo XXI, la concepción tradicional del Dios cosmológico?  Es sabido que las Constituciones de Anderson previenen contra “el ateo estúpido o el libertino irreligioso” y que la exigencia ha cambiado, digamos que no poco, desde la resolución del Convento del Gran Oriente de Francia de 1877. Pero aún más ¿qué importancia tiene para un hombre contemporáneo, no ya un masón, el Dios cosmológico?

Por tal, se entiende al Dios signo y fuente del orden natural, de modo que el mundo aparece como ser divino, en su unidad y multiplicidad. Dios se identifica así con el orden y el despliegue de la Naturaleza, de la physis, y el papel del hombre se limita, en esta concepción, a descubrir su significado, su mecánica, a fundirse con ese principio (arjé) divino que rige una obra supuestamente buena y perfecta.

Desde el nacimiento de la conciencia moderna, individual, con el Renacimiento, la Reforma y el pensamiento cartesiano y analítico, en definitiva, tras dejar atrás la Edad Media, no es éste el aspecto de Dios que más interesa al hombre. El hombre ya no busca insertarse en un cosmos divinizado, acomodarse a él, como los antiguos griegos o los escolásticos medievales, sino saber qué pasará con él, con su vida individual, única, misteriosamente irrepetible. No le importa el cosmos, puesto que asume, sabe y entiende que él es el Cosmos.

Nosotros, masones, nos identificamos con esa concepción moderna, que arranca del fin de la Edad Media, y debemos contestar a la pregunta desde la óptica moderna y contemporánea, porque nos alineamos plenamente con el presupuesto básico de la Modernidad; la Libertad es un a priori, es nuestra Identidad radical antes de toda especulación posterior.

Partiendo de estas consideraciones, parece del todo punto imposible determinar o solucionar la posible existencia de Dios en un sentido u otro, sencillamente porque Dios,  de existir,  excede la sustancia o esencia de nuestra racionalidad y nuestra experiencia en el mundo. Porque tanto se puede argüir, en otro plano, que siendo el mundo, el cosmos, bueno, no necesita, precisamente por eso, la hipótesis de una divinidad, como sostener que la misma bondad del mundo presupone un sostén divino. Y si se asume que el cosmos es deficiente podremos sostener con igual incertidumbre que tal mundo perverso demuestra la no existencia de un Dios bueno como que la maldad del mundo exige en términos de justicia el contrapeso de un Dios justo.

Dios El Jueves A fin de cuentas, en términos contemporáneos, y es la segunda idea, el Dios personal es una apuesta de cada ser humano, o como cita un amigo, Dios existe para quien lo necesita, para quien apuesta por él. En otros términos cada uno decidirá si Dios (“Id quo maius nihil cogitari potest”, “Aquello mayor que lo cual nada podemos pensar”, en frase muy feliz de Anselmo de Canterbury) es una apuesta razonable o no.

Y vamos a referir una de esas apuestas, o las razones que llevan a algunos para hacerla, en términos de justicia, para intentar mostrar porqué no puede confundirse Dios, la espiritualidad trascendente, no inmanente, con la Masonería.

La apuesta se refiere a la Justicia.  Reclamar la existencia de Dios como un postulado, un ideal, una exigencia ética, de justicia. Dios como exigencia de las víctimas de la Historia, de la voz no vana de los sacrificados, de los expulsados del Sistema vital y social, que claman contra el mal de la Historia.

De otra manera, Dios como postulado de una protesta de la Historia y como opción de futuro, puesto que si Él ha querido correr el riesgo de crear (suscitar) la Humanidad en un entorno conflictivo, en lo que ciertamente se puede llamar la máquina de picar carne que es la vida consciente y racional de lo Humano, Dios debe tener una respuesta para quienes padecen y mueren. Dios, por tanto, como puerta abierta a la reconciliación de la Historia.

La idea partió, aún bosquejada,  de Emmanuel Kant. El filósofo alemán diseñó un sistema moral, terriblemente exigente, en la que el hombre, siempre digno de respeto por su capacidad de elección como ser racional, por su condición de libre en definitiva, debía elegir sus propias normas morales, su propia Ética. La moral debía ser auto-impuesta, autónoma,  por contraposición a la heteronomía tradicional de las religiones, y una vez auto-impuestas tales normas o reglas del actuar prácticos, seguirlas siempre, nos ocasionaran placer o displacer, con independencia de nuestros motivos y deseos.

Un sistema, como decía, terriblemente duro en la que no intervenía la figura de Dios ni ninguna Revelación. Tras establecer este sistema, Kant propugnó, como postulado, como ideal, la necesidad de que el cumplimiento de tales normas auto-impuestas, que era lo que hacían al hombre virtuoso, tuvieran algún tipo de reconocimiento para que fueran verdaderamente perfectas, pues no hay normas reales sin sanción o premio.  Y ahí, como garante último de la justicia y del comportamiento ético, pero sólo como postulado, introduce la figura de Dios, quien reconocerá el mérito y la virtud.

Ya en el siglo XX, tras la experiencia de los campos de exterminio, dos filósofos alemanes escribieron un famoso libro, La Dialéctica de la Ilustración, en la que constataban la traición que había representado el sueño de la Ilustración, de la razón humana. Por un lado llevaba a los procesos industriales de aniquilación humana, los lägers nazis, por otros a la Dictadura del proletariado o a la Dictadura del mercado. El anhelo del Totalmente Otro dejaba abierta también la puerta a un Dios mesiánico y reparador.

Ya en la segunda mitad del siglo XX, otro filósofo, también judío, pero de expresión francesa, Emmanuel Levinas,  parte asimismo de la crítica a la razón humana, opresora y sacrificial (que vive matando a sus víctimas) y a un Dios cósmico y social, desentendido, un mero relojero o arquitecto, e identifica a Dios no como Totalidad, sino como Infinito en el rostro del huérfano y de la viuda, del extranjero y del pobre.

Nuestra vida es terriblemente injusta. El mundo, definitivamente, parece mal hecho. Hay víctimas, de catástrofes naturales, de la maldad humana. Los tontos, los deformes, los que no han tenido oportunidades o los que habiéndolas tenido las han desaprovechado irremediable y trágicamente. La madre que pierde al hijo y viceversa, la vida truncada, la enfermedad silente, una permanente espada de Damocles sobre nuestras cabezas. Lo normal no es que la vida vaya bien; sólo conjurándose extrañas improbabilidades conseguimos llegar ilesos a un fin natural.

Y es que la postulación de Dios como gran reconciliador atañe no sólo a los virtuosos, para que tengan recompensa, y a las víctimas de toda laya que han existido y existirán, sino a cada uno de nosotros, incluyendo a los malvados, a los asesinos. Vivir, en la medida de nuestras posibilidades, en nuestro ámbito de libertad, hace nuestra experiencia irrepetible. Algo se pierde en el mundo cada vez que uno de nosotros morimos y si se acepta en sí mismo ese hecho es sencillamente atroz. El robot de Blade Runner que agoniza, lo expresa como pocos:

He visto naves arder en la Constelación de Orion… Todo se perderá conmigo.

La experiencia individual forma un conjunto irrepetible, algo precioso en sí mismo y por eso podemos y quizá debamos postular algo que restaure la profunda injusticia de la muerte segura de cada uno de nosotros, como víctimas, todos y cada uno, de una injusticia.

Visto así, parece claro que la Masonería, concebida en términos de Humanidad, no puede proporcionar absolutamente ninguna dirección, instrucción, lección sobre la Reconciliación de la Historia. No tiene capacidad soteriológica, de salvación por sí misma; no proporciona caminos de acceso a ninguna divinidad, circunscribe su acción a lo humano, lo a veces demasiado humano; no es gnóstica, como sostenía Walton Hannah en su Oscuridad Revelada, y sólo mediatamente, interesándose por lo humano, constituye una de las cosas que merecerían ser conservadas al final de los tiempos.

 

 

Or.·. de Vitoria-Gasteiz. 15 de Marzo de 2014 (e.·. v.·.)

 

 

 

 

 

 

Entrevista a Iñaki Zuloaga

Son muchas las entrevistas a Masones que se pueden encontrar en los medios, tanto en papel como digitales. Pero son pocas las que se salen de los tópicos.

En esta, publicada en la revista Stylo, suplemento bimestral del Diario de Noticias de Gipuzkoa, en el mes de marzo, el Hermano Iñaki Zuloaga, actual Venerable Maestro de la R.·.L.·. Altuna de Donostia, nos habla de… Leerlo vosotros mismos.

Por cierto, estaba dirigida a profanos y así se adornó. En las fotos que se le hicieron, una de ellas portada, no salió ni un mandil, ni un collar, ni un guante…

IÑAKI ZULOAGA, EMPRESARIO, JELTZALE Y MASÓN


“La masonería tiene una dimensión sobre el ser
tremenda, trabaja por su mejora material,
intelectual y moral”

De ella sabemos más bien poco. Siempre ha estado rodeada de misterio y secretismo. La masonería es uno de esos enigmas que despiertan la curiosidad de cualquiera. Incluida la de quien escribe estas líneas. Las ganas de conocer la verdad, de descubrir qué hay de mito y qué de realidad en todo este asunto, nos han llevado a conocer a este eibarrés, Iñaki Zuloaga, que lo tiene todo para ocupar estas cinco páginas (una más de lo normal): es empresario, militante del PNV y masón. Preste atención, nada de lo que lea aquí le dejará indiferente.

Texto: Ane Muñoz / Fotos. Esti Veintemillas

Convénzame de que la masonería no es un anacronismo.

Una cosa anacrónica es una cosa que está fuera de su tiempo, ¿verdad? Bueno, pues yo creo que el perseguir el perfeccionamiento de una persona nunca está fuera de tiempo. Estaba de actualidad hace 300 años, cuando empezó la masonería, y creo que todavía lo va a estar más en el futuro. Porque estamos asistiendo al nacimiento de una era tecnológica y la tecnología es muy fría; realmente despoja a las personas de muchas cosas: de las relaciones, de los entornos… Y así, el ser humano se va a sentir en el futuro todavía más solo. Con lo cual, esta metáfora que plantea la masonería creo que va a ser mucho más actual en el futuro de lo que es en el presente y de lo que fue en el pasado.

Hábleme de la masonería en Euskadi.

La masonería en Euskadi, y en todo el Estado, ha sido siempre débil. Ha estado muy perseguida, fue utilizada de manera propagandística por el régimen anterior, echando sobre ella muchísima basura y por eso, ha sido considerada como algo funesto en el Estado, y en Euskadi todavía un poco más. Porque la masonería ha sido siempre una proposición de liberalismo, su divisa es “Libertad, igualdad y fraternidad”, un lema que después adoptaron las revoluciones liberales del siglo XIX. Y por tanto, al asociarse aún Euskadi a la causa del Carlismo, el daño ha sido aún mayor. Porque el Carlismo y la masonería son antagónicos, precisamente porque la masonería está por la libertad y contra los absolutismos. Así que el daño aquí ha sido mayor. Luego, después de la restauración democrática del año 77, la masonería empezó tímidamente a reconstruirse, sobre todo ya a finales de los años 80 y hoy por hoy, hay una pequeña realidad tangible de logias en todas las capitales de Euskadi, pero todavía es un fenómeno incipiente.

Concretando más: cómo encaja la masonería en el PNV.

La masonería no tiene problemas de credo político. Bueno, está reñida con los fascismos, los totalitarismos o las ideas políticas que niegan la libertad. Pero en general, con todas las ideas políticas que nacen del liberalismo, de la pluralidad de los partidos, de los estados democráticos y de los imperios de la ley, la masonería no tiene absolutamente ningún problema. De hecho, en nuestra logia hay gente de exactamente todo el arco político, y cuando digo “de todo” es “de todo”. La masonería no se mete con esas cosas, lo que sí pide es que la gente que esté dentro respete la libertad.

Responda a la opinión de Franco sobre el contubernio judeo-masónico-comunista.

El tema del contubernio o de la trama satánica de la masonería que utilizó Franco, ya se ha demostrado históricamente que es completamente falsa. Uno de los jesuitas que mejor conoce la masonería, José Antonio Ferrer Benimeli, de la Cátedra de Masonería de la Universidad de Zaragoza, lo explica en su libro “Del satanismo al escándalo de la logia P2”. Ahí cuenta cómo se gestó el problema de la leyenda satánica de la masonería, que viene nada menos que de la III. República francesa. El Gobierno de la III. República era íntegramente masón y fueron los que instauraron la enseñanza laica en Francia, cosa que no gustó nada a la Iglesia Católica, que hasta entonces ostentaba ese monopolio. En ese contexto de guerra Iglesia-Masonería por la educación, aparece un individuo: Léo Taxil, que hoy sería un magnate de la mass media, porque que era capaz de vender periódicos con temas escandalosos. Pues bien, Léo Taxil fue primero masón y después acudió al Papa León XIII para hacerse perdonar y puso su pluma su servicio. Así que empezó a escribir una serie de relatos en su periódico sobre la abuela del anticristo, su relación con la masonería y todo eso causó un furor tremendo. Aunque luego, en una rueda de prensa lo desmintió todo y fue un verdadero escándalo. Y todo esto fue lo que Franco utilizó para atacar a la masonería por un motivo: porque la masonería tuvo un enorme poder político en la República. Hubo 10 presidentes masones desde la revolución de 1868, “La Gloriosa”, hasta la II. República. Azaña, Martinez Barrio, Segismundo Moret, Sagasta, Prim… Todos ellos fueron masones y por tanto liberales, y crearon gobiernos liberales. Así que la masonería era para los reaccionarios el enemigo, porque los masones eran reductos de libertad que se oponían al fascismo y al autoritarismo.

Explique cómo nace esa relación entre la masonería y el liberalismo.

Ya he comentado antes que el trilema de la masonería es “Libertad, igualdad y fraternidad” y que fue tomado por las revoluciones liberales. Sin embargo, la gente cree erróneamente que la primera revolución liberal fue la francesa, y no es así. La primera revolución del mundo fue la americana, en la que se creó la primera república democrática: la Republica Federal de los Estados Unidos de América. Y en ella todos son masones: Washington, John Adams, Benjamin Franklin, la mitad de los que firman la declaración de la independencia, los que realizaron la famosa acción del tea party… Todos ellos eran masones. Ese fue un tiempo fascinante. Yo personalmente escribí una novela que se titula “Los hijos del Gran Arquitecto” y que narra toda esa lucha por la libertad. No nos olvidemos que los seres humanos durante 5000 años o más estuvieron dominados, o bien por las élites nobiliarias o por las eclesiástica, y que el pueblo jamás tuvo nada que hacer. Y de repente, con las revoluciones liberales, el pueblo dice: “el poder es nuestro”. Y lo ejerce a través del sufragio universal y del parlamentarismo. Y de ahí nacen los estados modernos y los imperios de la ley. Y ese es el fantástico legado de la primera revolución liberal y el primera estado liberal: La República Federal de los Estados Unidos.

Vaya con Estados Unidos…

Es una historia fascinante, y de hecho si escarbas un poquito verás hasta qué punto la masonería inspiró la revolución liberal. Washington por ejemplo es una ciudad diseñada completamente con formas simbólicas masónicas. El propio billete de un dólar está plagado de símbolos masónicos. Hasta en la serie “Los Simpson” puedes escuchar como algún personaje le dice a otro “No, no viene, está en la logia”. En Estados Unidos la pertenencia a la masonería ni se menciona, para ellos es algo normal, forma parte de su cultura porque desde el inicio, el estado democrático, fue inspirado por los masones. Fue el primer experimento político del liberalismo inspirado por el trilema de los masones. Hoy ya hablaríamos de otra cosa. Hoy tira por otros caminos, pero así fue el 4 de julio de 1776, cuando se declaró su independencia.

¿Cómo y por qué entró usted dentro de la masonería?

Yo entré por muchas razones, pero sobre todo, y voy a ser sincero, porque tenía una curiosidad tremenda. “Qué harán estos tíos, que son el perejil de todas las salsas; la Iglesia les tiene medio excomulgados, Franco dice que son nosequé, otros que son los amigos de Lucifer, otro que manejan el mundo…”, pensaba. Era una inquietud que tuve de siempre, pero no conseguía contactar con ellos, no había manera. No es como ahora, que tenemos páginas webs en cinco idiomas a las que cualquier persona puede acceder. En los años 80 no conseguí establecer contacto, pero a principios de los 90 pasó algo. Estaba cenando con un amigo, concretamente en Orio, y hablando, charlando de las ideas, salió el tema de la masonería y yo le transmití mi gran interés en conocerla. Y de pronto, me dijo: “Pues si quieres, yo te pongo en contacto”. ¡Concho! Me dio hasta una sacudida. Y fue así como entré en contacto con la logia Manuel Iradier, en Álava, donde me inicié el mismo día de mi cumpleaños biológico. Porque, como sabrás, la masonería tiene una vertiente iniciática: te inicias en un camino diferente para recorrer la vida.

Y esa es la otra dimensión de la masonería, la personal.

La masonería tiene una dimensión sobre el ser tremenda. La metáfora masónica al respecto es además bellísima: somos piedras brutas que sometidas a las herramientas de los masones, de los canteros, se pueden convertir en piedras cúbicas con las que crear la catedral de la humanidad, una humanidad mejor. De ahí viene toda la simbología de la escuadra, el compás… La masonería siempre trabaja por la mejora material, intelectual y moral del ser humano. Y a través de ese simbolismo, de las herramientas que se te van dando, vas trabajando diferentes partes de ti mismo, vas mejorando personalmente. Porque el objetivo es mejorarse a uno mismo para transmitírselo a la sociedad. Y luego, otra cosa fundamental de la masonería, es que no tiene metas, simplemente busca la forma de ir recorriendo y recorriendo el camino.

Hablemos ahora de la logia Altuna 52.

Altuna 52Dentro de la Gran Logia Simbólica, en Euskadi sólo estaba la logia Manuel Iradier. Así que empezamos trabajando ahí y poco a poco, nos fuimos juntando cada vez más gente de Gipuzkoa. Y un día, a finales de los años 90, decidimos poner en marcha una logia en Donostia. Investigamos el pasado de la masonería donostiarra y encontramos una logia fascinante, de la República, que se llamaba Altuna 15, cuya sede estaba en el sótano de una villa de Miraconcha que aún existe: Villa Evangélica. Su fundador fue un pastor anglicano, Elías Marques, y los miembros de la logia era gente muy curiosa: muchos alemanes que vivían en Donostia y que crearon aquí grandes industrias, el director del Observatorio de Igeldo… En fin, gente muy curiosa. Así que decidimos que en vez de crear una logia nueva, lo que haríamos sería tratar de rescatar la memoria de ésta, que fue cerrada violentamente por las tropas de franco en 1936. Todos sus miembros tuvieron que huir, muchos fueron detenidos, algunos condenados a muerte, otros a realizar trabajosos forzosos y algunos consiguieron exiliarse. Así que nuestra labor es recuperar la memoria de esta logia, indagar quiénes fueron sus miembros, contactar con sus familiares y recuperar toda la información que se pueda. De ahí el nombre que escogimos: Altuna 52. Y estamos ya descubriendo cosas espectaculares, muy emocionantes, sobre la vida de algunas de esas personas que lograron escapar. Hemos conseguido contactar incluso con familiares, y eso proporciona una emoción enorme. Porque con esta gente el franquismo se pasó muchísimo.

O sea, es la recuperación de la memoria histórica.

Yo personalmente soy un gran trabajador de la memoria histórica, también dentro de mi partido. No se le puede dejar a la gente olvidada de esta manera, sepultada por cantidad de basura propagandística. Y ahora mismo se tiende a decir que fueron cosas de la guerra, pero eso es una mentira enorme. La guerra fue la guerra, pero la brutal represión de Franco, no lo fue. La guerra termina en el año 1939, y sin embargo la ley bajo la cual Franco asesinó a tanta gente es una ley de septiembre de 1940 denominada “Ley de represión de la masonería y el comunismo”. Y esa es la ley de la venganza, con la que se acabó con la vida de miles y miles de personas, ya acabada la guerra. No hay ninguna magnanimidad por parte del vencedor.

¿Qué pinta la finalidad de la masonería con los ritos que todavía mantienen?

El rito es un aspecto esencial, nos señala el modo de hacer y de decir las cosas y mantiene el orden de nuestros procesos. Es un manual de procedimientos en nuestras reuniones y por tanto, un elemento congregador y que reordena la actividad del taller. Nosotros a la logia le llamamos al taller porque ahí vamos a trabajar. El rito además contiene el simbolismo asociado al método y nos proporciona el conjunto de elementos que nos inducen a la reflexión. Ese es el valor de los rituales. No tiene otro fin. Pero es importante.

¿Y como son esos ritos? ¿Se puede contar?

Mira, te voy a decir una cosa. Antes te arriesgabas a que te echasen si decías algo, pero ahora está más relajado, porque seguramente en Internet puedes encontrar todos los ritos. Nosotros practicamos un rito, hay cientos de ellos, y el nuestro es el escocés antiguo y aceptado. ¿Se puede contar cómo es? Bueno, los ritos constan de una apertura en la que se recuerdan los principios fundamentales de nuestra simbología. Empezamos con el oriente, el más importante, porque es desde donde nace la luz y nosotros somos hijos de la ilustración. Por tanto, la luz es importantísima en el rito y ahí es donde se sienta el venerable maestro. Después se recrea la simbología de la logia, vamos entrando en el ambiente masónico y una vez abierta, entramos en el periodo de los trabajos, en los que tratamos primero los asuntos de familia y después los trabajos de arquitectura, donde la gente lee las planchas, o las reflexiones asignadas, de forma muy ritualizada. Por eso la masonería es muy formativa. Tú por ejemplo jamás verás a un masón discutiendo como uno de estos que sale en Telecinco. Se aprende a seguir un orden, a respetar a los demás y por último a expresarte ante tus “hermanos”. Y someterte a sus preguntas. Pasado ese tronco central de trabajo, viene la clausura, donde vamos cerrando los símbolos y nos vamos despidiendo de ellos. Eso es el ritual, el nuestro. Pero hay otros rituales muy curiosos, como el de Memphis Misraim, que tiene un simbolismo egipcio abrumador.

¿Se hacen en euskera?

Este es otro de los aspectos fundamentales de Altuna 52. Tras el divorcio Carlismo masonería, parece que la masonería asociada al liberalismo estaba completamente reñida con el euskera y era verdad. En ninguna de estas logias se ha hablado nunca euskera y en general no era gente del extracto euskaldun. Esto cambió completamente en Altuna 52 y precisamente hemos querido saltar esa brecha histórica. Hace cuatros años, en el décimo Aniversario de la logia, hicimos la primera tenida que se ha hecho en la historia íntegramente en euskera, con todos los manuales, los rituales, los intervinientes, íntegramente en euskera. La gente se emocionó mucho porque realmente sentimos que dábamos ese salto donde se acaba esa especie de enemistad entre el euskera, y esta forma de entender la vida que es la masonería. Hoy tenemos el manual escrito en las tres lenguas que se hablan en Euskal Herria: euskera, francés y castellano.

Como puede usted ver, yo soy una mujer, ¿podría entrar en la masonería?

Tú podrías ser parte de algunas logias. Nuestro gran conflicto con la masonería regular es que no entendemos cómo se puede dejar al 50% de la humanidad fuera de algo que invoca la fraternidad y la igualdad. Ellos apelan a la tradición. Y a mi esta cosa que tiene el ser humano con la tradición, me choca. Pero, ¡ojo! que aquí al lado tenemos lo del Alarde de Irun. No hay que ir muy lejos para encontrarse con estas interpretaciones dogmáticas de la tradición. En la masonería hay gente que piensa así: que tradicionalmente la mujer no estuvo porque era un mueble, y aunque ahora ya no lo sea, no le dejan entrar. Bien, ¿contra eso qué puedes hacer? Pues practicar una masonería diferente, que es lo que hacemos nosotros. Nosotros practicamos lo que se llama la triple opción: masculina, femenina o mixta. Y bueno, no tenemos ningún problema. Y no sé, creo que tarde o temprano, alguien se pondrá las pilas con esto entre los que no permiten. Es un anacronismo tremendo

La masonería ha cambiado gobiernos, ha influido poderosamente en la política internacional… ¿Sigue siendo la masonería un poder fáctico?

Bien. Creo que la masonería tiene mucha influencia. En EEUU desde luego, y en Europa también. En Inglaterra es el hermano de la reina el Gran Maestre de la Masonería, cómo no va a tener influencia. Miembros muy ilustres de la sociedad inglesa son masones. En Italia, también es un gran honor ser Mason. Pero fíjate qué ocurrió con el escándalo de la logia Propaganda 2. Si tu en una ceremonia juntas a cuatro ministros, al jefe de las fuerzas armadas, a los tres banqueros más importantes del país, a dos cardenales… Ahí la tentación de usar mal el poder es tremenda. Y es lo que pasó y sin embargo, todos fueron a la cárcel. Y ahí se demostró que hasta la gente que está en las alturas, no goza de impunidad. Así que, ¿tiene la masonería influencia? Pues sí, yo creo que la tiene. Ahora, ¿es un poder que actúa a las espaldas? Yo creo que no.

AMAR

Fragmentos de planchas.
Así es como un Hermano de nuestra Logia ve el simbolismo en el AMOR.:

Rodin_beso

Apartando los metales de mis pensamientos, sin trajes que ocultasen mis mentiras, sin títulos que apoyasen mis palabras, sin adornos que acreditasen mis triunfos, sin dobleces, sin sombras, sin otra luz que sus ojos, desnudo, entré en el templo.

Su templo, ese espacio donde quería desarrollar el trabajo de los trabajos: Amar. Amar guiado por las luces que componían sus ojos hacia sus labios. Sus labios, lugar de iniciación para mis sueños.

En la yema de sus dedos encontré la fuerza que durante tiempo busqué titubeante, la belleza que con sus caricias hacía cambiar la forma de las cosas impregnándolas de un aroma distinto, inconfundible, duradero. Encontré la sabiduría de buscarme.

Ocupé mi lugar como aprendiz que era, y me presté a atender a mis sentidos. Maestros guardianes del templo movieron mis manos, mis dedos, mis labios.
 …
Nuestros cuerpos entendieron la libertad de sentir, la igualdad de ser, la fraternidad de compartir

El deseo anhelaba escribir versos con mis labios en su piel.

AMAR.